Una de las principales necesidades de cualquier empresa es poder disponer de cash. Es decir, de recursos económicos necesarios para poder cubrir los diferentes gastos que se derivan de la actividad económica de una empresa y, de la misma manera, tener la opción de poder invertir en nuevos activos.

Queda claro, por tanto, que contar con un plan financiero que nos reduzca los riesgos, controlando que no se incrementen los gastos y mirando que los ingresos se igualen o superen según lo planificado, es clave para dar confianza y tener un crecimiento ordenado. Dicha premisa es aplicable tanto para empresas consolidadas como para emprendedores.

De esta manera, una de las peticiones más usuales por parte de nuestros clientes es conseguir financiación bancaria con las mejores condiciones posibles.

Antes de concretar reuniones con las diferentes entidades bancarias, resulta necesario elaborar un análisis del estado financiero actual de la sociedad y las previsiones, al menos, a cinco años vista. Mediante un estudio pormenorizado, podremos evaluar cuáles son las necesidades y cómo debemos presentar la documentación a las diferentes entidades bancarias.

Tenemos muchos clientes que cuentan con una buena situación financiera, con unas previsiones razonables pero en cambio las entidades les piden garantías o avales personales. Al solicitar financiación bancaria, esta es una de las grandes batallas.

Así y, a fin de poder evitar que los socios deban avalar personalmente o deban otorgar demasiadas garantías, sería interesante pensar un poco ‘out of the box’.

Los bancos, en general, entienden que la apuesta en una startup es arriesgada y a largo plazo. Sin embargo, a veces, podemos ceder algunas concesiones a cambio de que nos otorguen la financiación en las condiciones que pretendemos.

Hemos de partir de la base que la relación banco cliente se basa en la confianza. Por otro lado, cualquiera de ellos siempre quiere que le aporten negocio.

De este modo, por ejemplo, si nuestra empresa es un e-commerce cambiar de proveedor de TPV virtual e implementar el de la entidad bancaria a la que solicitamos el crédito hace que la operación sea más atractiva para ésta última. Otra concesión que resulta interesante en este sentido, es comprometer a los empleados de la startup o de la empresa para que abran cuenta en esa entidad. Estas medidas gustan ya que aportan negocio extra al banco y generan confianza.

En esta línea, otro punto a considerar a la hora de presentar la documentación es estructurar claramente en qué se gastaran los fondos estableciendo un plan de negocio concreto para la actividad para la que necesitamos la inversión. A modo de ejemplo, si necesitamos cash flowpara dar el salto internacional a otro país, deberíamos aportar, a parte de la documentación relativa al negocio y su estado financiero en general, un business plan específico que explique de manera concisa de qué forma se desarrollará este salto internacional, en qué países, con qué timing, qué objetivos se fijan y qué acciones, entre otras cuestiones. Esta información más las métricas y previsiones financieras futuras, nos dará pie a que el banco tenga más clara la operación financiera.

Si estamos dispuestos a ponernos en la piel del banco y pensar qué podemos ofrecer que resulte convincente y genere confianza a la entidad, tendremos más posibilidades de que nos concedan el crédito que deseamos sin avales personales o con mínimas garantías ya que, al fin y al cabo, el negocio bancario se fundamenta en la creación de confianza mutua.

Resumiendo, para captar financiación necesitamos poder generar confianza y aportar negocio al banco, especificando documentalmente el motivo del crédito y las previsiones financieras futuras.

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